Los dientes desalineados, o maloclusión, alteran el cierre de las mandíbulas, generando tensiones en músculos masticatorios y ATM. Esto provoca bruxismo: apretar o rechinar dientes involuntariamente.[1][2]
## Mecanismo y Síntomas
La maloclusión crea inestabilidad oclusal; el cerebro activa músculos para compensar, causando microtraumas y fatiga. Síntomas incluyen dolores de cabeza, sensibilidad dental y bruxismo diurno/nocturno, agravado por estrés.[3][5]
## Consecuencias
Acelera desgaste del esmalte, fracturas, movilidad periodontal y trastornos ATM con chasquidos. Sobrecarga genera TTM crónico; estudios vinculan maloclusión no corregida al 30-50% de bruxismo en adultos.[5][7]
## Prevención y Tratamientos
Diagnóstico precoz con análisis oclusal. Férulas estabilizan mordida (reducción 70%), ortodoncia corrige desalineación, terapias miofuncionales y manejo estrés complementan.
En resumen, dientes desalineados inician ciclo vicioso afectando calidad de vida. Consulta odontólogo para prevenir complicaciones. Imagen ilustrativa de bruxismo y maloclusión.

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